Capitulo 1. Los simulados también son personas

Los simulados también son personas

Hasta donde la vista me permitía, a través de la neblina y la lluvia, observar el paisaje, éste moría tétricamente en una cortina de fuego y agua que resultaba extrañamente arrulladora. El frio del agua se desvanecía bajo la lluvia de calor que resultaba del fuego que prendía aquí y allá montículos de escombros antes […]