Web personal: la obligación de tener una

Mucho antes de que surgiese la obligación de tener una web personal, cuando el teléfono fijo era el único medio por el cuál era posible localizarte en un plazo de tiempo corto, surgieron los teléfonos móviles. El principio, como ocurre con aquello que no se conoce ni se espera, la gente se volvió escéptica a la idea de poseer uno.

¿¡Para qué quieres poseer un teléfono móvil cuando te pueden llamar a casa!? El mero hecho de pensar en ello sonaba excéntrico. Hoy en día, todos tenemos un teléfono móvil.

web personal

Algo similar ocurrió con el email. De nuevo, la gente se preguntó para qué querría un email pudiendo comunicarse con la gente a través del novedoso sistema de teléfonos móviles. Años más tarde, es rara la persona que no gestiona varias cuentas de correo diarias.

Como ha pasado previamente con la dirección postal, el teléfono fijo, el teléfono móvil o el email, lo que al principio resulta molesto, invasivo o incluso inadecuado acaba por imponerse en cuanto a modo de comunicación profesional. No éramos pocos los que cuando apareció WhatsApp dijimos “Esto en el móvil del trabajo no entra”, y que día a día trabajamos con esa herramienta porque provee de una velocidad y penetración en el mercado imbatible para hacer grupos.

Voy a dejar claro que tener una web personal no implica convertirte en un bloguero u obligarte a pasar horas delante del ordenador escribiendo contenido, al igual que muchas marcas comerciales no lo hacen. Una web personal es un espacio para decir lo que quieres que otro oiga de ti. Es el mejor escaparate que tendrás jamás, siempre respaldado por tus actos.

Una web personal es el lugar ideal para comenzar a fomentar nuestra marca personal y nuestra reputación en Internet, en especial para aquellos que la han perjudicado previamente mediante fotos, vídeos o contenidos poco recomendables de cara al mundo laboral. En el caso de este blog, sirve tanto como tarjeta de presentación como de currículum. Además, permite a quien esté lo suficientemente interesado en mi trabajo saber qué tipo de persona soy: nuestros espacios web nos definen. O, al menos, dan una primera impresión.

Es importante tener tu propio sitio en Internet pero sin perder tu identidad. Tienes que seguir siendo tú, con tus virtudes y tus defectos. Yo pienso seguir siendo yo todo el tiempo que pueda. Dentro de lo que haces bien, tendrás tus propias habilidades personales que puedes mostrar al mundo.

Cuando enseñamos aquello que sabemos hacer, aquello en lo que de verdad somos buenos, el trabajo empieza a llamar a nuestra puerta. Si no te lo crees, te pongo como ejemplo mi caso: escribí para mí hasta que he acabado por escribir en varias empresas y organizaciones.

En el caso de este lugar por el que navegas no se trata solo de un blog motivacional o de coaching, sino que tu web se convierte en una carta de presentación y, más importante, una declaración de intenciones: un pulso al futuro dejando claro que el trabajo del día a día (por ejemplo el de escribir) te convierten en un gran profesional (por ejemplo, un gran escritor).

¿Quieres un blog como este? ¿Por qué no me mandas un email y lo hablamos?

marcos.martinez.redondo@outlook.com

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