Aún queda esperanza

Aún queda esperanza

Loren apuntó con su ballesta de madera y trató de contener la respiración. No veía a ninguno más, y eso le ponía nervioso. Una vez que la flecha atravesase el cuerpo de aquél kek, el resto acelerarían en la búsqueda de sus atacantes, y los descubrirían en pocos minutos. Los keks avanzaban siempre en manadas […]