La ira es mucho más fácil

Recogió el portátil con demasiada prisa, y ahora se encontraba trabajando sobre la pequeña pantalla táctil situada en su base, donde los dedos se perdían. El ratón parecía poseído de algún modo, vagando errante y ajeno a sus órdenes por una pantalla llena de objetos. Tras diez minutos tratando de hacer algo, cerró el ordenador […]