Cómo ahogar una marioneta humana

Nunca había muerto ahogado con anterioridad. Mi especialidad, si es que puede llegar a llamarse así, habían sido los saltos. Ya sabes: te subes en lo alto del edificio dominante de la ciudad y das un pequeño paso al frente. Un salto. O corres hacia el vacío. A mí, particularmente, me encanta correr y tratar […]