Los rasgos de la enfermedad

Paso mis dedos por la superficie de piel sobre la que había crecido la larga melena de la pequeña Ángela. De mi pequeña. Un año antes, con tan solo ocho añitos, ya vivía por y para su pelo. Duro, brillante y gris, diferente al del resto de las niñas de su edad, fue lo primero […]

El procesador de Ricitos de Oro

—Pero esa cosa no es tu hija—Marta apretaba los dientes. Su voz sonaba tensa. Escupiendo desprecio en cada palabra, recalcaba que la niña era tan solo un objeto virtual, una mera recreación, una imitación de la vida. Las lágrimas caían por sus mejillas. El dolor de no poder abrazarla  era demasiado duro—.Tu hija está muerta, […]