Creer para cobrar

—Y, dígame, doctora Estévez, ¿cómo puede usted conjugar su labor con su forma de ver el mundo? ¿Cómo hace para luchar contra esos demonios? —No soy yo la que tiene que enfrentarse a los demonios. Si no me equivoco, le pago a usted para que haga eso. Ella cogió el cigarro del cenicero. Apenas sí […]